martes, 22 de septiembre de 2009

La segunda vez que me enamoré hasta los huesos part. IV

Hace como 2000000 años que no me aparezco por acá, raro porque realmente el escribir aquí me hace hacer catarsis, sin embargo a veces las ocupaciones, las complicaciones, la flojera, el desanimo, el creer que no escribo bien (que de hecho no lo hago, pero a quien le importa), entre otras, me había tenido lejos de este aparador, donde pongo en la vitrina mis secretos, mis pensamientos y lo que fueron mis sentimientos... En fin he vuelto, y la historia continua.
Bien como dije antes, el sorpresivo amor de D me asustó, ya que era tan intenso, para mí tan inexplicable, tan, tan, tantas cosas, tan bello, porque se él se dio la oportunidad de conocerme, de tratarme y de al final quererme con todos, todos mis defectos y todas, todas mis virtudes; sin embago Yo asustada, como estaba no podía ver eso, traté de auyentarlo, de decirle las miles de razones de porque su amor no podía ser entre otras que él solo tenía 17 años y yo 21 (aún así nos entendíamos perfecto, no sé si él es demasiado maduro o yo demasiado inmadura) otra razón era que yo había sido amante de su hermano, que si yo siendo como soy creía que él merecia algo mejor y pues al final yo creí que nadie aceptaría lo nuestro.
La peor manera de alejarlo fue involucrandome en otra relación con S un chico lindo, guapo, inteligente, simpatico, agradable y que se parecía tanto a mí, en muchos aspectos, la relación fue bastante buena al principio, solíamos salir, platicabamos largas horas, nos gustabamos y los besos eran geniales, pero poco a poco fue decayendo, creo que a él dejo de interesarle o sus ocuaciones eran demasiadas, mientras tanto yo seguía siendo la mejor amiga de D tratando de hacerle entender que se des- enamorara de mí porque yo estaba con alguien más, sin embargo el no daba su brazo a torcer y cuando S me hacía una trastada, como dejarme plantada (eso siempre ocurría) el que estaba ahi para mí era D, creo que fue lo que al final me conquistó y un día si pensarlo lo besé y el me besó tan dulcemente que me hizo temblar, era algo que hacía años que no sentía y caí redondita ante ese beso, ante ese chico que con su persistencia y su constancia se metió a mi corazón.
Terminé con S argumentando que no estabamos dando lo mismo en nuestra relación y empece una hermosa historía con D todo entre nosotros dos era perfecto, platicabamos como amigos, pero nos besabamos como los más apasionados amantes, pasabamos horas y horas juntos sin llegar a aburrirnos, al principio el me amaba y yo solo lo quería demasiado y hubo un punto donde yo llegué a amarlo y nos amabamos tanto, compartimos tanto, yo para él fui su primer novia, su primer beso, su primera vez, el para mí fue el primer hombre que realmente me hizo sentir amada, valorada y plena.
Sin embargo no todo fue miel sobre hojuelas, sus hermanos no solo G, sino tanbien su otro hermano mayor, se opuseron terminantemente a que D estuviera conmigo, constantemente le decían que Yo no era una buena mujer, que yo me estaba aprovechando y que tarde o temprano yo lo lastimaría, él en ocasiones lo llego a creer y a decirme que lo mejor sería que nos dejaramos, pero yo insistía en demostrarle que nunca podría lastimarlo porque realmente lo amaba. Otras veces era Yo quien decía que lo mejor sería dejar todo por la paz, para que él no se sintiera entre la espada y la pared y que yo entendía que él obviamente elegiria a su familia sobre de mí y que prefería ahorrarnos más molestias y dolores; pero entonces era él quien decía que ambos lucharíamos por demostrar que nuestro amor era verdadero y "eterno".
Después llegó el anunciado final, de una manera extraña, así como comenzó todo, un día el me dijo:
-Flaca, creo que lo mejor es que nos demos un tiempo...
Yo: En serio??
D: En serio, mira creo que es lo mejor porque tú tienes muchos conflictos en casa, con tu familia y yo pues con mis hermanos ya no puedo y pues es lo mejor por ahora
Yo: Presisamente porque mi familia esta pasando por un momento pésimo, necesito de tu apoyo, no puedes dejarme sóla así
D: Es que es algo que TÚ debes resolver y yo no puedo ayudarte, no te das cuenta que dependes demasiado de mí
Yo: De verdad crees eso? Ok, entonces esta bien, tomémonos un tiempo para arreglar esos conflictos, solo dime algo (con la vz quebrada entonces por el llanto) ¿Aún me amas?
D: No lo sé
Yo: No lo sabes? de verdad no lo sabes, cómo es posible que no sepas si me quieres o no me quieres?!!! (en ese momento yo ya estaba llorando)
D: No, no lo sé, ya no sé si te quiero
Yo: Pues yo si te quiero a tí y me duele mucho saber que quiza ya no soy correspondida (le di un beso y me fui)
Durante los siguientes días siguió habiendo contacto entre nosotros, para saber cómo estabamos, para besarnos de vez en cuando, para decirnos que nos amabamos, pero eso también desapareció poco a poco, se fue esfumando y finalmente desapareció, cada quien comenzó a vivir su vida por separado a formar una historia separado del otro...
Aun creo que soy su gran amor, no porque lo diga yo para presumir, no, sino porque el me lo ha dicho (de hecho me lo dijo hace muy poco) y cuando realmente crees algo te vives en ello y él representa a uno de los seres más hermosos, a una de las etapas más bellas de mi vida y siempre, siempre guardará un lugar sagrado en mi corazón.
Pero como dijo el Principe "... hasta la belleza cansa y el amor acaba" así termino esta historia.
Pero aún hay otras que quiero contarles a mis queridos lectores, así que oficialmente estoy de regreso

miércoles, 28 de enero de 2009

La segunda vez q me enamore hasta los huesos Part III

Pues si, fui la otra durante un año completito, en el que hubo de todo, cosas buenas, malas regulares, altas y bajas; me sentía culpable, porque dentro de mi codigo moral no habia cabida para lo que yo estaba haciendo y sin embargo me sentia por primera vez como la mala del cuento y me gustaba.
Hubo un momento en que él le dio prioridad a su relación, me sentí relegada, pensé quepor muy enamorada que yo estuviera no podía seguir soportando esa situación e hice lo posible porque nos mandaramos al diablo, y asi sucedió. Terminamos y en muy malos terminos valga decirlo, quede muy herida, devastada y deprimida, quien acudio en mi auxilio fue, nada más y nada menos que D, el hermano de G que siendo 4 años menor que yo, supo apoyarme y poco a poco se gano mi confianza y cariño, claro que empezamos siendo los mejores amigos del mundo, pero no me di cuenta en que momento el cariño de amigos de él se convirtio en otra cosa y se enamoró, tanto que me asustó...
Comtinuará